Cómo elegir cereales proteicos
El pasillo de los cereales es uno de los más engañosos del supermercado: paquetes que se presentan como saludables pueden llevar tanto azúcar como una galleta. Así puedes elegir cereales proteicos adaptados a una dieta y montar un desayuno proteico que de verdad te apetezca.
Muesli, granola, gachas: las diferencias
El muesli es una mezcla de copos de cereales, a menudo de avena, con fruta seca, semillas o trocitos de chocolate. La granola se hornea con un aglutinante, lo que la hace más crujiente y, en su versión clásica, a menudo más dulce. Las gachas de avena, o porridge, son copos cocidos en agua o leche que se toman calientes. Los cereales inflados o en aros son extrusionados. Todos existen en versión proteica: la elección depende sobre todo de la textura que te apetece por la mañana.
¿Qué cereales tienen más proteínas?
Entre los cereales y pseudocereales al natural, la avena, la espelta, el trigo sarraceno y la quinoa están entre los más ricos en proteínas. Aun así, siguen siendo sobre todo hidratos de carbono. Los cereales proteicos van más allá y añaden proteína de leche, de soja o de guisante a la receta, lo que cambia mucho el reparto entre proteínas e hidratos en el bol.
Leer la etiqueta: proteínas y ración
Los valores se indican por 100 g, pero tú comes una ración, a menudo de 30 a 40 g. Mira las dos columnas. Para llevar la mención alto contenido de proteínas, al menos el 20 % de la energía debe proceder de las proteínas, según la normativa europea. Muchos cereales clásicos están lejos. Compara también la fibra, indicada en la misma tabla.
Azúcares, sin azúcares añadidos y edulcorantes
Sin azúcares añadidos significa que no se ha añadido azúcar a la receta, pero la fruta seca y la leche aportan sus propios azúcares. La mención bajo contenido de azúcares está reservada a los productos con 5 g o menos por 100 g. Algunos cereales proteicos usan edulcorantes para mantener un sabor dulce; otros, como los cereales Magic Morning de la colección, no llevan. Es cuestión de preferencias: lee la lista de ingredientes, está en cada ficha.
Con qué tomarlos
El líquido cuenta tanto como el bol. Durante una dieta, elige leche desnatada, una bebida vegetal sin azúcar o un yogur o queso fresco batido 0 %, que suman proteínas. Evita completar con miel, mermelada o un puñado extra de frutos secos, que cambian rápido el balance del desayuno. Las gachas se preparan con agua para una versión más ligera, o con leche para que queden más cremosas.
Cereales proteicos y fases del programa
En el programa Mincidélice, el desayuno de la fase 1 se compone de un producto Mincidélice y una bebida caliente sin azúcar. Un bol de cereales proteicos o unas gachas pueden ser ese producto, si la ficha indica que es compatible con esta fase. En la fase 2 vuelve una pieza de fruta al desayuno, que va muy bien con un muesli o unas gachas.
Cómo preparar unas buenas gachas proteicas
Vierte el sobre en un bol, añade agua o leche caliente según las indicaciones de la ficha, remueve y deja reposar uno o dos minutos para que los copos se hinchen. Si las quieres más espesas, pon un poco menos de líquido. Una pizca de canela o de vainilla añade sabor sin azúcar. También puedes prepararlas la noche anterior con leche fría, al estilo overnight oats, y tomarlas frías por la mañana.
Sin gluten
La avena no contiene gluten de forma natural, pero a menudo se contamina durante el cultivo o la transformación. Si evitas el gluten, elige solo productos con la mención sin gluten, como la granola de tres semillas o los copos crujientes de vainilla. Todas las referencias están también en la colección sin gluten.
¿Y si por la mañana prefieres lo salado?
No a todo el mundo le apetece lo dulce al levantarse. Un desayuno salado también funciona durante una dieta: una tostada de pan proteico con pavo o jamón sin grasa, o con un huevo, un yogur 0 % y un café sin azúcar. Los cereales quedan entonces para la merienda o el fin de semana, por gusto.
Mantener los cereales crujientes
Una vez abierto el paquete, ciérralo bien o pasa los cereales a un bote hermético, lejos del calor y la humedad. Un muesli crujiente que ha cogido aire pierde enseguida su textura, y muchas veces es justo ese crujido lo que da ganas de repetir al día siguiente.
Variar para aguantar
Tomar el mismo bol cada mañana durante semanas es la mejor manera de aburrirse. Alterna cereales crujientes y gachas, dulce y más neutro, y guarda uno o dos sabores para el fin de semana. Si sigues un programa, los packs de dieta proteica ya incluyen varios desayunos distintos, cereales incluidos.